Del mismo modo que algunos de los grandes descubrimientos e invenciones que rodean nuestro modo de vida son el fruto de la fusión de elementos cotidianos combinados con grandes dosis de audacia y genialidad, SANGRIÑA nace del perfecto maridaje de sus ingredientes –todos ellos de reconocida calidad-, la búsqueda personal e incansable del coctel perfecto y la chispa de un encuentro fortuito. La pequeña gran historia que se oculta tras el inconfundible sabor y aroma de SANGRIÑA comienza en 2007, año en el que ejercía mi profesión de barman tras la barra del restaurante Bianco, en el sur de la Isla de Tenerife. Una tarde, Stella –amiga y colega de profesión- me hizo una visita durante la cual me mostró algunos frutos de un árbol que, según me comentó, crecía en su jardín. Lo que mi amiga Stella me mostraba eran unos pequeños y violáceos frutos de una pasionaria, también conocidos como fruta de la pasión o maracuyá. Ante el interrogante de cuál sería la forma más idónea de consumir esta fruta 100% tropical, decidí inspirarme en la moda de los cócteles machacados en la línea de otras bebidas con el mismo origen exótico y refrescante. Tras comenzar con una base de azúcar, lima y maracuyá le añadí hielo picado y un poco de zumo de pomelo rojo, para terminar incorporando el licor de fruta de la pasión y un golpe de vino de Oporto flotando en la superficie. Una vez terminado llegó el momento de su degustación y, en ese momento, sentí que algo extraordinario acababa de suceder. Como un resorte, me di cuenta al instante del enorme potencial de una bebida que reunía todas las características para convertirse en una combinación exitosa: fresca, agridulce, intensa, afrutada, equilibrada, con carácter y personalidad propios. La interesante e innovadora fusión entre el vino y la fruta tropical sólo podía dar lugar a un nombre apropiado para este nuevo cóctel: "SANGRIÑA, A MIX BETWEEN SANGRÍA AND CAIPIRIÑA"; el nexo de unión entre el sabor latino y el frescor tropical, dotado de un carácter propio e intransferible; el producto que estábamos esperando para complementar la creciente demanda de cócteles machacados en el mercado de la Hostelería. Con la SANGRIÑA, el círculo se cierra. Este nuevo y revolucionario producto viene a unirse al selecto club donde sólo caben tres bebidas con características similares, junto al Mojito y la Caipiriña. Tras la explosión de la SANGRIÑA, el mercado de los cócteles machacados se amplía y diversifica de tal manera que nadie se arriesgará a lanzar otro producto similar. ¡TRES CÓCTELES MACHACADOS EN EL MUNDO DE LA COCTELERÍA SERÁN SUFICIENTES, LOS DEMÁS SERÁN ABURRIDOS! El tercer hermano, junto al Mojito y la Caipiriña, ya existe… y se llama SANGRIÑA. Tras comprobar el potencial que se escondía tras el intenso color de esta nueva bebida, el siguiente paso consistía en su lanzamiento y comercialización. Colocar la SANGRIÑA junto a dos referentes consagrados de la coctelería como el Mojito y la Caipiriña se antojaba una tarea ardua y compleja, por lo que decidí articular un plan de promoción y marketing a largo plazo.
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